Si en alguna ocasión te has planteado renovar la casa, es muy posible que te identifiques con la experiencia personal, que he vivido últimamente, y de la que voy a hablarte hoy.

¿Tú también te has metido en obras y parecía que todo iba a ir mal? ¿O, al contrario, todo fue sobre ruedas? En mi última reforma, tengo que reconocer que me ha pasado tanto lo primero como lo segundo.

Por supuesto, queríamos renovar la casa tirando paredes, cambiando armarios y reorganizando el orden de las habitaciones.

Además, como teníamos una terraza acristalada en mal estado, decidimos aprovechar para renovarla también. Esto significaba subir los muros laterales e incorporar nuevas ventanas, persianas y techo.

Por mi experiencia de años dedicada al estudio y aplicación de técnicas de Feng Shui, sabia ya de antemano que hay fechas en las que es mejor no hacer nada en la vivienda. ¡Y mucho menos comenzar una reforma para renovar la casa!

Pero, nos llamaron de la empresa de ventanas y nos apremiaron a cambiarlas lo antes posible.

En principio, yo no estaba de acuerdo. Pero, pensé: “no creo que ocurra nada tan dramático… así que seguimos adelante con la terraza”.

Comenzaron desmontando todas las ventanas, por lo que nuestra casa quedó abierta por una parte. Subieron las ventanas nuevas y… ¡habían medido mal y ya no quedaba espacio para las persianas!

Ante semejante situación, y para no quedarnos dos meses con la casa abierta, decidimos poner las ventanas… sin persianas.

Además, tras quitar el suelo ya era casi imposible igualarlo. Por lo que la solución pasaba por duplicar el presupuesto.

Pero eso, no fue todo.

Durante los últimos dos años, hemos sufrido todo tipo de problemas con el agua. No exagero al decir que las goteras, cuando llovía, más bien parecían una ducha. Y tuvimos que dar tantos partes al seguro de la vivienda que prácticamente nos “invitaron a buscar otro”.

Cada dos por tres con albañiles. Y, de continuo,  gente en casa para arreglar unos fallos que no terminaban de solucionarse.

La solución. Una fecha favorable para renovar la casa

Después de dos años viviendo esta pesadilla, optamos por deshacer la obra que tantas complicaciones tuvo. Decidimos volver a realizarla en una fecha favorable. Seguimos las recomendaciones del Feng Shui. Y, desde entonces, no hemos vuelto a tener problemas de ningún tipo.

¡Yo he aprendido mi lección!

Por cierto, todo fue tan bien tras elegir una fecha favorables para las obras que no solo se solucionaron a tiempo todos los imprevistos que fueron surgiendo. Sino que, incluso se cumplieron todos los plazos marcados. Y… ¡no hubo que aumentar el presupuesto inicial!

Recuerda que en tu hogar hay áreas que es mejor no tocar en ciertos años, si quieres para hacer reformas o renovar la casa en un área menos complicada.

Te invito a ponerte en contacto conmigo cuando estés planeando una reforma en tu vivienda o zona de trabajo. Puedo ayudarte, identificando cuando es el mejor momento para realizarla.

Porque, con el Feng Shui podemos averiguar (para casi todo) el momento adecuado y perfecto. Para casarte, abrir una tienda, cambiar un trabajo y desde luego también para comenzar una obra o reforma. ¡No lo dudes! Sigue sus consejos y evitarás los malos momentos que yo he vivido.