Tras unos meses difíciles, retomar tu vida y volver a ver tu casa en positivo se convierte en tarea imprescindible.

Cuando nos dijeron en marzo que íbamos a estar encerrados unas semanas pensé que me regalan tiempo para hacer, por fin, todo aquello que quería hacer desde hacía meses.

Meterme con la habitación de mis hijos. Arreglarla, quitar juguetes y ropa que no usan ya. Cambiar la distribución de sus muebles y poner manos a la obra para mejorar sus sitios de trabajo.

¡Hacerlo todo “muy Feng Shui”!

En el fondo, pensaba: “menos mal que nos han encerrado mucho más tiempo, porque las dos semanas de lo que se habló muy al principio no me hubieran valido”.

La verdad, estuvimos muy entretenidos organizando nuestra “nueva” vida aquí en casa. Viendo como cada uno hacía lo que tiene que hacer.

¡Parecía más un intento de supervivencia que otra cosa!

Porque, una cosa es lo que piensas y la otra es la realidad. Y, tienes que buscar la manera de acercar estos dos extremos.

Llegó el momento de reinventarse

Yo tenía, y tengo claro, mis dos prioridades.

Primero, que mis hijos pasasen esta época de su vida despreocupados y sanos. Y, la segunda, mi negocio.

Sinceramente, no ha sido fácil encontrar el equilibrio entre estas dos prioridades. Sobre todo,  porque pasé de realizar mi trabajo prácticamente todo el día fuera de casa, a dedicar el 90% del tiempo delante del ordenador. El problema era que mis hijos también necesitaban mi ordenador para sus trabajos del cole.

No teníamos otros móviles, ni tablets ni tampoco otros ordenadores. En este aspecto he tenido que dejar algunos compromisos a lo largo de los últimos meses. Y permitir que entre más electrónica en nuestra vida.

Por cierto, también quería ordenar todos mis armarios. Entre ellos, el de la entrada y también los del sótano. Además de quitar un montón de cosas de nuestro trastero. Pero, ¿sabes qué? No lo he hecho aun. Y, lo mejor: no me preocupa. Lo haré cuando esta tarea cobre importancia para mí.

Porque, mis prioridades han cambiado.

¿Sabes poner prioridades en tus tareas para no volverte loco? ¿Qué es lo que te ha robado tu energía en los últimos meses?

Tu casa debería ser como una gasolinera donde tu llegas y recargas tus pilas con nueva energía.

¿Has sentido tu casa así durante todo este tiempo o te has sentido como en una cárcel?

Nuestra vida se orienta poco a poco de nuevo hacia fuera. Y llega el momento de volver a vivir, sentir y ver tu casa en positivo.

Por eso, es importante ser conscientes ahora de lo que te ha molestado realmente durante estos ultimas semanas vividas sin salir decasa.

4 Pautas para aprender a ver tu casa en positivo

1 – Tu pasado es lo que te ha hecho ser lo que eres hoy

Por esta razón, te cuesta a veces quitar cosas de tu vida. La pregunta ahora es, ¿quieres avanzar, cambiar y mejorar tu vida o prefieres estancarte en el pasado?

Te animo a hacer sitio para experiencias nuevas. Quitándote objetos del pasado con los que ya no te identificas o no representan lo que quieres para tu futuro.

2 – Las ventanas son los ojos de tu casa y la entrada es la boca

¿Qué ves y qué perspectiva tienes? En tu cuerpo, si no ves bien o tienes las gafas sucias, pierdes la perspectiva que tienes a tu alrededor. Y,  si no cuidas tu boca y tus dientes no podrás alimentarte bien. Pues, igual ocurre con tu casa. Ten las ventanas limpias y abiertas y presta atención a lo que ves cuando miras hacia fuera. Además, procura tener la entrada bien cuidada para que pueda entrar buena energía a través de ella para “alimentar” tu casa de buena energía desde que llegas a ella.

3 – Coloca plantas para oxigenar tu casa y dar un toque de naturaleza en tu hogar

Es algo sencillo, pero con lo que notarás rápidamente la diferencia. Las plantas renuevan el aire y te acercan a la naturaleza que hay en el exterior. Puedes conocer más sobre la importancia de las plantas en el hogar en este artículo.

4 – Haz una buena limpieza de tu hogar

Si aun no has aprovechado estos meses para hacer una limpieza a fondo, ahora es el momento. Has estado dentro de tu casa mucho tiempo y, tanto tu vivienda como tú, necesitáis un cambio y un punto de frescura. Abre todas las ventanas, pon inciensos purificadores, quita alfombras, limpia el sofá, tira todo lo roto de la cocina, etc. Si quieres conocer todos los detalles que puedes cuidar ahora, te animo a informarte desde aquí sobre mi programa anual de Feng Shui.

Si te has sentido atrapado estos últimos meses en tu casa, ahora es el momento de traer el bienestar de vuelta tu hogar. Es el lugar donde te sientes seguro y bien. Y, tras los duros momentos vividos en ella, toma estos impulsos para mejorar tu relación y volver a ver tu casa en positivo.