A todos nos gusta vivir y disfrutar las reuniones familiares en armonía y felicidad. Esa es una realidad. En épocas del año, como los días de Navidad, quedar con familia y amigos tiene especial protagonismo en nuestra vida. Y no siempre se logra la deseada «paz familiar».

Antes de que lleguen esas fechas festivas, la verdad es que el tiempo parece pasar más de prisa de lo habitual. Casi no logramos hacer todo lo que tenemos en la lista de “cosas por hacer”. Y, el estrés y el ritmo agitado toman las riendas de nuestro día a día.

La comida de Navidad de la empresa, visitas de amigos, actuaciones escolares, compras infinitas y todo tipo de actividades infantiles…

De pronto, es como si el mundo estuviese del revés.

Y, aunque durante estos días debería reinar la calma y la armonía, nuestro ritmo está más alterado que en otros meses del año. Por lo que, las relaciones familiares, se complican y se ven afectadas.

A menudo, por este motivo, hay más peleas entre las parejas, con los niños y con los demás miembros de la familia.

La importancia de la energía para unas reuniones familiares en armonía

Durante el invierno, “la naturaleza se toma un descanso”. De este modo, reúne las fuerzas necesarias para comenzar de nuevo y se prepara para la llegada de la primavera.

Por el mismo motivo, nosotros deberíamos hacer algo parecido. En nuestro caso, también se trata de una buena época para reducir actividades y ralentizar, de forma deliberada, el ritmo de la vida cotidiana. Por supuesto, incluidos los preparativos navideños.

Durante mi infancia, vivía las navidades con temperaturas de mucho frío. E… ¡incluso con nieve! El viento era helado, no florecían las flores y las plantas estaban hibernando. Recuerdo los días de Navidad siempre con velas, galletas caseras, olores deliciosos, bebidas calientes y fuego en el horno.

Sin embargo, desde que vivo en Alicante, mis rituales prenavideños han cambiado. Ya que, no es lo mismo vivir la Navidad con mucho sol y poco frío.

¿Pero por qué actuamos así? ¿Realmente hay una respuesta en el Feng Shui?

En el Feng Shui siempre buscamos un equilibrio saludable entre el Yin y el Yang. Nuestro entorno y la naturaleza tienen una gran influencia en nosotros. Incluso, aunque no nos demos cuenta ni tomemos conciencia de ello.

Cuando hace frío afuera, nuestras mentes se adaptan a las circunstancias externas. El ambiente frío de esta temporada hace que, también nosotros, vivamos una especie de letargo.

Para contrarrestarlo, recurrimos inconscientemente a la ornamentación navideña. Decoramos nuestra casa con velas, guirnaldas, figuras y luces brillantes de colores.

Todas estas decoraciones traen un contrapeso al Ying (clima frío), ya que son cosas de Yang (decoraciones cálidas).

Por ejemplo, yo pongo en Alicante menos decoración que en Hamburgo. Aquí hace más calor y brilla el sol casi siempre. Por naturaleza, hay más energía Yang alrededor. Y, por tanto, no hace falta tanta decoración para equilibrar el ambiente.

Un equilibrio saludable de ambos nos permite disfrutar de forma armoniosa y relajada. ¡Incluso, durante este tiempo de días fríos navideños!

Así que, no pierdas un minuto. Es el momento de sacar las decoraciones de Navidad y de instalarlas en tu hogar, para aumentar la armonía en la casa.

Si quieres conocer, un poco más, acerca de cómo y dónde colocar mejor la decoración, te invito a leer este articulo sobre “Feng Shui para la decoración de Navidad”.

Cómo contrarrestar posibles desacuerdos durante las fiestas

Presta atención a tu área de entrada

Debe estar bien ordenada, con buena luz y, por supuesto, decorada. De esa manera, la visita se sentirá más que bienvenida.

Planifica la distribución en la mesa

¿Todavía estás dudando si usar una mesa redonda o cuadrada? Ten en cuenta que la conversación fluirá mejor en una mesa redonda. Aunque, en la cuadrada tienes la ventaja de que puedes colocar de antemano a los comensales con “posibilidad de discusión” bastante separados.

Sal de la casa

En nuestra casa es común salir a caminar todos juntos después de una comida o cena familiar, antes de continuar con el café y pastel. En mi opinión, siempre ha sido una buena tradición. Y, además, relaja el ambiente cuando hay disputas en el aire. Cuando caminas, literalmente traes movimiento a una situación. Cambia la perspectiva y se relajan las relaciones bloqueadas.

Pruébalo, también, ante cualquier otra situación tensa. Por ejemplo, durante discusiones o conflictos con tu pareja. Y, si no es posible caminar, asegúrate de permitir que entre aire fresco a la casa. ¡Verás como ayuda a calmar el ambiente!