¿Te has dado cuenta de que en cada ciudad, pueblo o barrio existen edificios malditos? Detente por un momento y seguro que recuerdas, por lo menos, una tienda, un local o un restaurante que va de mano en mano. Y que, pongan lo que pongan, parece que ninguna idea tiene suerte ni sale bien.

Cuando veo esto, me da mucha pena. Porque pienso en la ilusión que cada persona pone en su proyecto personal.

Y creo que, si hubieran consultado a algún experto de Feng Shui su opinión antes de poner en marche la empresa, seguro que les hubiera salido rentable la inversión. Hubiesen cambiado su “mala suerte” y hubiesen evitado pagar todos los gastos que implica un cierre de negocio.

Te pondré varios ejemplos.

El cliente de una compañera compró una farmacia. A mí me parecía raro que no le fuese bien. Porque, en el caso de las farmacias, da igual donde se encuentra una farmacia. La verdad siempre “funciona”. Algunas veces más y otras menos. Pero, nunca hasta el punto de que lo venden porque no da ningún dinero. Pero este caso es real.

¿Y sabes cómo se solucionó el tema y dejó de ser un negocio maldito? Básicamente, cambiaron la entrada a otro sitio y el recurrido que tenía que dar el cliente. Y, esto, fue suficiente para que cambiará la “suerte” de este local.

Otro ejemplo, es el de una tienda que se encontraba al lado de la escuela donde yo hacia mi formación de Feng Shui en Múnich. Una calle bien frecuentada con tiendas que funcionaban de maravilla. Pero había un local que, durante los tres años que fui a clases, cada vez encontraba otro tipo de tienda en su interior.

La última vez que estuve por allí, los nuevos dueños habían hecho una reforma y habían cambiado también la ubicación de la puerta. Como sigo teniendo curiosidad sobre si esto daba fruto o no, de vez en cuando mando una amiga para ver si todavía esta esta tienda. Y, por lo visto, sigue allí y el negocio funciona bien.

Ten en cuenta que en el ámbito laboral es más fácil tener una prueba valorable del éxito del Feng Shui. En el ámbito personal, los resultados muchas veces son más subjetivos y quedan en experiencias malas o buenas.

Edificios malditos. Cómo evitarlos

El objetivo en todos los proyectos es conseguir armonía, suerte y prosperidad entre el entorno, el edificio, las circunstancias y las personas con sus ideas y retos.

Pero hay otro punto que hay que tener en cuenta. En todos los proyectos el asesor de Feng Shui debe tener en mente una ley universal.

«Si cambias cosas con malas intenciones para buscarte una ventaja o un beneficio a costa de otro, estas energías negativas buscan el camino de vuelta».

Un ejemplo personal (a pequeña escala) seria mi lucha para que cambien el contenedor de basura que hay situado delante de mi casa. Un contenedor de basura no deja entrar una energía positiva a mi casa, si este se encuentra justo delante de la puerta. Como pesa mucho, no puedo cambiarlo yo sola a un sitio mas lejos. Por lo que lo único que podría hacer es arrastrarlo unos metros para dejarlo delante de la puerta de mi vecino. Pero… ¡no lo haré! Porque pasaría esta energía negativa a otra persona y, antes o después, volvería hacia mi en otro momento, de otra forma. Así que mi lucha con el ayuntamiento tarda ya años y todavía sigue el contenedor delante. Aunque, no pierdo la esperanza. Y estoy segura de que, dentro de poco, tendré una solución favorable para todos.

Un caso mundialmente conocido

Otro ejemplo super interesante y a una escala internacional es el de dos conocidos bancos luchando por el liderazgo. Me refiero al Banco de Hong Kong y al Bank of China.

El Banco de Hong Kong, construido por el arquitecto Norman Foster junto con un gran maestro del Feng Shui Koo Pak Ling, fue el edificio más caro del mundo en su día. Fue planeado de forma que el edificio en su conjunto refuerza el crecimiento del banco sin molestar a otros edificios alrededor.

Después se construyó el Bank of China en Hong Kong. Tiene una forma triangular y sus cantos (flechas envenenadas del mal Qi) señalan tres “objetivos” concretos. Por un lado, al edificio del gobernador británico con la idea de debilitar la influencia británica. Hablamos de los años ´80 cuando Hong Kong era todavía parte del Reino Unido y hoy en día se sabe todo lo que ha cambiado. El segundo canto, señaló a la Bolsa (para tener control). Y,  el último al otro banco poderoso que era el Shanghai Bank.

Lo curioso, es que se cree que el banco Bank of China se construyó bajo los directrices del Feng Shui. Pero, justo como no se debe hacer. Recuerda que no se debe desear mal al otro ni influir activamente con tu construcción o los cambios que haces para ello.

Y un dato curioso es que el Shanghai Bank instaló, después de la inauguración del otro banco, en toda su fachada ventanas de espejo para defenderse del mal Qi. Y así devolverles simbólicamente esta flecha envenenada.

En su desarrollo el Shanghai Bank tenía muchos años de ventaja sobre el otro banco. Sinceramente, no puedo decir cómo van hoy en día. Pero, para conocer su evolución solo es necesario echar un vistazo a la Bolsa de Hong Kong.

Finalmente, volviendo a la pregunta inicial de si existen (o no) edificios malditos quiero decir que muchas veces se confunden los conceptos. Y suele interpretarse el mal uso o la ignorancia con que un edificio realmente esté maldito.

¿Te interesa el tema de los edificios malditos y cómo evitarlos en tu negocio? ¿Te gustaría consultarme acerca de tu negocio? Solo tienes que contactar conmigo. ¡Me gustará ayudarte!