Alguna vez, seguro que has tenido curiosidad por saber cómo es una casa Feng Shui.

Muchas veces la gente me pregunta cómo es mi casa, qué aspecto tiene o si su decoración incluye algún elemento chino.

Incluso, me atrevería a afirmar que algunas personas se sienten algo “desilusionadas” si entran en mi casa y ven una vivienda “normal”.

Porque, no tengo muebles chino, tampoco un espejo Bagua ni cristales ni nada de esto en mi casa.

Sin embargo, todos coinciden en una cosa. Y es que les gusta mi casa y se sienten bien en ella.

Cuando adquirimos esa casa, yo aún no sabía mucho acerca del Feng Shui. Nos gusto el sitio y la casa me atrajo porque me recordaba estilo alemán e ingles, cuando entré por primera vez.

Después, me formé y dediqué de lleno al Feng Shui. Y he trabajado las energías y circunstancias de mi casa para que sea exactamente como me hubiese gustado que fuese al mudarme a ella. Igual que le ocurre a la mayoría de mis clientes, me relajé y empezó a “aparecer” lo mejor de mi casa.

Sinceramente, lo bonito del Feng Shui es que siempre puedes mejorar la situación si sabes cómo. Aumentando y reforzando las cualidades positivas que hay en cada casa. Y, al mismo tiempo, debilitando lo desfavorable.

Un ejemplo de cómo es una casa Feng Shui

En mi casa, favorecer lo positivo y minimizar lo negativo, significó cambiar la habitación con mis hijos y poner las camas en orientaciones favorables.

Las mesas de trabajo también han mejorado su ubicación. Tanto la mía como la de mi marido. Aunque, dentro de poco, voy a hacer cambios y probar algo diferente. Para ver si cambia algo a mejor. Si no, volvemos a la distribución actual, que va muy bien.

Para los sitios de descanso, como sofá y sillones, tengo en cuenta que no haya esquinas de muebles, cantos u otros factores perturbadores señalando hacia ellos. O, simplemente,  molestando el descanso de alguna forma.

La entrada de mi casa está bien abierta e intento tenerla ordenada. Para conseguirlo hemos tenido que replantar el árbol de la entrada. Ese árbol en la entrada fue una de las razones por las que me decidí por esta casa. ¡Me pareció tan mágico! Como la entrada de una casa de hadas. Por esta razón, me resistí mucho tiempo al cambio. Pero, el resultado final ha sido impresionante. Y el árbol sigue dándonos mucha alegría. Aunque, en otro rincón de nuestro pequeño jardín.

Además de estas cosas más básicas, tengo en cuenta incluir en mi salón y en el dormitorio de mis hijos el elemento de agua para disminuir las energías desfavorables.

Por esa razón, en el salón me he decidido por unas cortinas azules confeccionadas con una tela que cae como una catarata y son muy bonitas. Además, mi sofá es azul y los cojines del sillón también. Por otras razones, tengo siempre cerrada una de las dos puertas y “bloqueada” con una mesa llena de plantas.

Y, por último, tengo en cuenta las energías cambiantes anuales. Y pongo medidas como la cura de sal, agua y monedas para disminuir las energías desfavorables para la salud.

Así que, como ves, todo lo que hay en mi casa tiene una razón por la que esta ahí. Pero, en mi estilo.

Para mi es importantísimo sentir mi casa “mía” y no disfrazarla. Y el Feng Shui me da las herramientas para influir y crear un espacio agradable y saludable para toda la familia.

¿Quieres crear una casa Feng Shui con tu propio estilo? No dudes en contactar conmigo. Te ayudaré, desde mi formación y experiencia, para que logres un resultado favorable. ¡Te gustará el resultado!